¿Por Qué Una Apicultura Natural?
Orlando Valega
De Apícola Don Guillermo
Email:
apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
Siempre
pensé que deberíamos respetar las reglas que nos impone la naturaleza. Que el
hombre en su afán por superarse casi siempre quiere imitar a Dios, en cierta
forma se siente un poco Dios; creador, inventor, transformador, dueño de la
vida, patrón del universo. Pero en su afán por sentirse un poco Dios, se olvida
que las cosas en la naturaleza no están hechas por azar, que cada especie ocupa
su lugar en la rueda de la vida, que cada vida tiene un rol a desempeñar y para
poder cumplir con ese rol, necesita que se respete su forma de vida adaptada al
medio por millones de años, en el caso que nos ocupa, la vida de la colonia de
abejas.
El hombre busca utilizar los recursos que le brinda la naturaleza en su
beneficio y no está mal que se intervenga en cierta medida en el ciclo natural,
pero siempre que respete el equilibrio interno elemental para la vida del
organismo y el externo, en su relación con el medio ambiente. Es mas, el hombre
haciendo honor a su capacidad de raciocinio debería mejorar el nivel y calidad
de vida de la colonia de abejas y lograr un mejor equilibrio con las demás vidas
del entorno
Estimados
Apiamigos:
Cada vez que debaten temas relacionados a la sanidad de las abejas leo
atentamente todos los comentarios y me llamo a silencio. En gran medida por
respeto a los amigos que tienen dificultades. Para no parecer soberbio y porque
al no tener problemas sanitarios, me siento como sapo de otro pozo. Me cuesta
comprender como se puede llegar al extremo de tener como única opción curar
contra varroa o quedarse sin colmenas.
Sin ánimo de confrontar ni aburrirlos deseo que conozcan mi opinión sobre el
tema sanitario en las colmenas: para mi los apicultores somos los responsables
de la mayoría de las dolencias de las abejas, en especial por malos manejos que
estresan a las colonias, ¡Siempre es mejor prevenir que curar!
Desde hace millones de años, antes de iniciarse la vida del hombre, las abejas
ya sabían defenderse de las adversidades de la vida y en muchos lugares aun hoy
viven sanas, vigorosas, en los huecos de los árboles o colgadas de las ramas,
sin necesidad de la intervención del hombre para lo más mínimo. Parece ser que
la intervención del hombre produjo el efecto contrario, criamos abejas
fármaco-dependientes. Muy buen negocio para algunos pero muy malo para las
abejas, los apicultores, y lo que es peor, malo para los que consumen los
valiosos productos de la colmena, contaminados con las más diversas e
inimaginables sustancias nocivas para la salud. Por suerte hoy el consumidor se
defiende, rechaza este producto contaminado y sin darse cuenta, está defendiendo
a la abeja del uso indiscriminado de drogas, y alimento chatarra. Muy pronto y
para bien de la humanidad, el apicultor que no aprenda a realizar un manejo
natural y ecológico de sus colmenas va a desaparecer con sus abejas.
Sin ánimo de polemizar, yo observo una actitud contradictoria en el manejo
sanitario de la mayoría de los criadores de reinas. Por un lado buscan
seleccionar colmenas resistentes a varroa, nosemosis, y otras enfermedades y sin
embargo realizan tratamientos preventivos contra nosemosis y varroa. Le quitan a
la abeja su capacidad innata de defenderse y vuelven cada vez mas resistente a
los protozoos y a los ácaros. No se puede seleccionar resistencia a las
enfermedades y hacer simultáneamente tratamientos preventivos.
Varroa es por lejos el problema sanitario más importante de la apicultura
mundial y cada vez resulta más difícil controlar la infesta porque las varroa
adquieren resistencia a los fármacos y además, por contaminar la miel cada vez
se restringe mas el uso de productos curativos, muy pronto no se va a poder usar
ninguno.
Puede ser que el propóleos resulte efectivo en el control de varias afecciones
de las abejas pero además de investigar seriamente en ese sentido, deberíamos
buscar abejas resistentes a las enfermedades, especialmente a varroa.
¡Cuán lejos estamos con nuestros manejos de las colmenas de la forma natural de
criar que tiene la naturaleza! ¿Por qué no respetar la evolución natural que en
millones de años seleccionó colonias adaptadas al medio, capaces de defenderse
solas sin la ayuda del hombre, o como ya expresé, a pesar de la intervención del
hombre?
¿Por qué no aplicar los descubrimientos del matrimonio Lusby y seguir investigando en la misma línea a fin de mejorar la apicultura?
¿No será que los apicultores sin darnos cuenta caemos inocentemente en las estrategias comerciales de quienes lucran con las enfermedades de las abejas?
¿Están las Instituciones Oficiales investigando a la par de los Lusby, de Erik
Osterlund, Raymond Zimmer, Giancarlo A. Piccirillo, D. De Jong Michael Housel o
Stephan Braun y su grupo de la Palma.?
Ahora preocupa a los intelectuales el “Síndrome de despoblamiento de las
colmenas” y hay que encontrar el chivo expiatorio, ahora la nosema ceranae y por
supuesto la utilización de toneladas de fármacos. Pero parece que no es solo el
Nocema ceranae o simplemente que se equivocaron y tal vez sea un virus, el
resultado siempre el mismo, toneladas de fármacos para engordar las arcas de
unos pocos y dejar cada vez mas flacas a las abejas y a los apicultores.
Ninguna duda que el despoblamiento de las colmenas es consecuencia de un cóctel
de causales, todas producidas de manera directa o indirecta por el hombre “hommo
destructor” (hommo brutus). Y que la solución al problema de despoblamiento pasa
por un manejo mas amigable con la naturaleza de la apicultura, pero también de
la agricultura, silvicultura, ganadería etc,. Cuanto mas nos alejamos de los
manejos naturales mas rápido se rompe el delicado equilibrio que reina entre las
especies en la naturaleza. Como apicultores tenemos la ventaja de que la abeja
sobrevivió por millones de años y se adapto a todos los desajustes del hommo
destructor (hommo brutus). Lo llamativo es que todavía no logramos aniquilar a
la especie Apis Mellifera a pesar de todo el esfuerzo que hacemos para lograrlo
. Lo grande es la admirable resistencia al maltrato que tiene la abeja y por eso
la admiro y me alienta a seguir pregonando un manejo que se aproxime a la
interacción que hay en forma natural entre la abeja y el medio
Orlando Valega
Productor apícola de Apícola Don Guillermo
Email: apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
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