Consanguinidad en las abejas
Orlando Valega
De Apícola Don Guillermo
Email:
apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
Determinación
del sexo
La Reina a muy temprana edad sale en sus vuelos nupciales a fecundarse lejos
de su colonia con varios machos, de 10 a 17 zánganos, a los que le extirpa sus
órganos sexuales depositando las células germinativas o espermas en un órgano
llamado espermateca. Los espermas están en capas mas o menos mezclados y la
reina los utiliza durante toda su vida útil para fertilizar sus óvulos.
La colonia de abejas es considerada como una súper familia con una madre común
pero con muchos padres, cada uno de los zánganos con que se apareó la reina. Las
obreras hijas del mismo zángano representan una subfamilia, habiendo tantas
subfamilias como zánganos se aparearon con la reina. Las obreras que componen
una subfamilia son hermanas entre si, pero con las de otra subfamilia son medio
hermanas. Los zánganos son hermanastros de las obreras y de las PRINCESAS . De
esta forma en un mismo momento en la colonia hay obreras con diferentes grados
de parentesco.
Normalmente los huevos de insectos y otros animales no se desarrollan sino hasta
que haya tenido lugar la fertilización. Sin embargo en casi todos los insectos
del orden Himenóptera (incluidas las abejas) los óvulos no fecundados pueden dar
origen a un adulto perfecto. Este tipo de reproducción sin la intervención
masculina se llama partenogénesis. Las hembras (obreras y reinas) se desarrollan
a partir de huevos fecundados conservando el número diploide 2n de cromosomas de
la especie (32 cromosomas), mientras que los machos normales se desarrollan a
partir de óvulos no fecundados, poseen solamente el número haploide (n) de
cromosomas, proveniente de la madre (16 cromosomas). De esta manera en los
zánganos los genes que controlan un carácter no se encuentran de a pares sino
que siempre encontramos un alelo.
Todos sabemos que las hembras vienen de los huevos fertilizados y los varones
normales de los óvulos directamente, sin ser fertilizados por el esperma
Contemporáneamente la partenogénesis era considerada la base de la determinación
de sexo en abejas. La teoría era que si tenía un sistema de cromosomas
(haploides ) era macho y si tenía dos sistemas de cromosomas (diploides), era
hembra. Mientras que esto es una explicación razonable, esta teoría ahora se
sabe que es falsa.
Los cromosomas contienen las unidades hereditarias llamadas los genes y todas
las formas de un gene que puede ocurrir en un lugar geométrico se llaman los
alelos.
El alelo significa una versión de un gene. Por ejemplo los genes para los ojos
azules y los ojos marrones son alelos del gene del color del ojo. Los que
controlan el sexo en abejas se llaman alelos del sexo.
Tanto las reinas como las obreras tienen dos pares de cromosomas, ellos llevan
dos alelos para cada gene, uno en cada miembro del par. Si ambos alelos están
del mismo tipo, la condición es homosigosis; si son diferentes, la condición es
heterozigosis. En algunas circunstancias heterozigoticas, un alelo enmascarará
la expresión del otro y se dice ser dominante. El alelo que tiene su expresión
enmascarada se dice que es recesivo. Los zánganos normales pueden llevar
solamente un tipo de alelo porque son haploides; así, los llaman hemizigoticos.
Hay una regla muy simple para determinar el sexo en las abejas:
Si hay dos diversos alelos del sexo presentes, la abeja se convertirá en una
hembra, (una obrera o una reina). Si hay solamente un tipo de alelo presente, la
abeja se convertirá en un Zángano.
Hay solo dos posibilidades para que un solo tipo de alelo esté presente;
Cuando nace de un óvulo no fertilizado, de modo que contenga
solamente un alelo del sexo, tenemos el caso de un Zángano Normal.
Pero puede ocurrir que si se fertiliza el óvulo tenga ambos
alelos del sexo iguales, el proveniente de la madre y del padre. Este huevo
fertilizado también se convertirá en un zángano, pero este zángano
será anormal porque es diploide, él contiene dos sistemas de
cromosomas y no puede funcionar como un zángano normal. Estos
zánganos diploides son destruidos siempre por las abejas obreras, que los
comen tan pronto como nacen.
Se piensa que hay cerca de 19 diversos alelos del sexo. Hay probablemente más,
pero éste es hasta ahora los que se conocen. Éste es un ejemplo muy claro de
porqué es tan importante conservar la diversidad genética. Cuanto más alelos
del sexo tengamos en nuestra población de la abeja, cuanto más sólidos serán
los patrones de la cría, y habrá más abejas en la colmena para recoger la
miel.
En los animales y las plantas la cosa es diferente, cuando ambos alelos
sexuales son idénticos XX nace una hembra y cuando son distintos XY nace un
varón, el alelo Y determina la condición de varón y es dominante por lo tanto
cuando está presente enmascara al alelo hembra X siendo el XY un macho.
ABEJAS
PLANTAS Y ANIMALES
Madre Padre
Madre Padre
KI x
A
XX x XY
K I
KA IA
XX XY
XX XY
Dijimos que la abeja hembra es diploide (32 cromosomas), en
cambio el macho lleva solamente 16 cromosomas (haploide). Cada óvulo posee 16
cromosomas resultado de una meiosis normal. Los espermas son producidos a través
de una meiosis especial, en la cual todos los cromosomas van a una célula sexual
y ninguno a la otra.
CONSANGUINIDAD
INTRODUCCIÓN:
Si bien es cierto que las abejas tienen recursos naturales para evitar
los cruzamientos consanguíneos no deja de preocupar el mismo por la disminución
del rendimiento de la colmena con síntomas de consanguinidad. Para evitar la
consanguinidad:
Las abejas al enjambrar emigran a gran distancia del nido que le dio origen.
Los zánganos al formar los centros de apareamiento lo hacen lejos de sus colonias de origen.
Las reinas al buscar los centros de fecundación lo hacen muy lejos de su colonia.
La reina tiene apareamientos múltiples
Entre las abejas no pueden existir apareamientos entre:
Padre con la hija ya que el Zángano muere en el acto sexual
Hijo con la madre porque esta se copula a los pocos días de nacer con varios zánganos y después no se copula mas.
Hermano con hermana ya que el zángano tiene solamente la mitad de los cromosomas de la madre y son equivalentes a medio hermanos.
Los cruzamientos mas cercanos en relación de parentesco que se pueden dar es entre hermanastros.
Pero la situación se complica porque debido a la partenogénesis el zángano tiene la mitad del número de cromosomas y los millones de espermatozoides que produzca serán idénticos.
Un resultado de esta uniformidad de genes en el zángano
significa que hay una mayor estabilidad en la herencia de la abeja que en otras
formas de vida. “Pero otra consecuencia de esta uniformidad es que la abeja es
más susceptible a la endogamia”. Es verdad que el acoplamiento múltiple actúa
como contrapeso a esto, pero solamente parcialmente.
Dijimos que: si hay dos diversos alelos del sexo presentes, la abeja se
convertirá en una hembra, (una obrera o una reina). Si hay solamente un tipo de
alelo presente, la abeja se convertirá en un Zángano.
En el caso de un individuo proveniente de un huevo fecundado pero homocigótico
para tales alelos del sexo (por ejemplo: X3/X3) será un macho diploide que es
comido por las obreras pocas horas después de eclosionar. Esto presenta una
limitante en el mejoramiento genético pues al realizar cruzamientos de
individuos emparentados, se llega a altos grados de consanguinidad y parte de la
progenie no es viable a causa de esos machos diploides. Por ejemplo, si usamos
semen de un zángano para inseminar una PRINCESA hermanastra o media hermana de
este, es probable que el 50 % de la progenie sea inviable dependiendo del
genotipo del mismo.
El primer indicio de que nuestras abejas sufren este problema, es la cría
salteada, que no debe confundirse con ningún tipo de enfermedad de la cría.
¿CÓMO PROBAR LA VIABILIDAD DE LA CRÍA?
Ahora bien, ¿qué entendemos por cría salteada y en qué porcentaje? Nos
referimos a la observación del área de cría operculada, que hay en un panal 13
días después de que la reina tuvo oportunidad de aovarlo. Se entiende que para
esta prueba, introducimos el día 0, un panal obrado vacío en el centro de una
cámara de cría, con lo cual la reina empieza a aovar 24 horas después.
Probablemente ambas caras del panal estarán totalmente aovadas hacia fines del
día 3. El día 13 retiramos el marco y medimos un área de 10 celdas X 10 celdas
del centro del panal. De las 100 celdas que componen esta superficie, debemos
contar todas aquellas que no contengan cría operculada.
En el caso de contar 15 o más celdas que no contengan cría operculada, podemos
afirmar que hay un alto grado de consanguinidad en nuestras abejas, y tanto más
elevado cuanto menos cría operculada encontremos. Esta simple prueba nos permite
determinar el "porcentaje de viabilidad de la cría" de la reina que fue
testedada; Que debe ser del 85% o más para considerarla bien apareada, lo que
significa que de cada 100 huevos que ella ponga por lo menos 85 deben terminar
en abejas obreras.
CONSECUENCIAS DE LA CONSANGUINIDAD
La colonia con una reina con apareamientos consanguíneos y con baja viabilidad de la cría podrá ser tan prolífica como la reina bien fecundada pero la productividad de la colonia no va a ser la misma ya que las larvas consanguíneas son retiradas a los pocos días de nacer..
Falta de despegue en primavera, esto es colmenas que no crecen al ritmo de las demás.
Las Colmenas con reinas de apareamientos consanguíneos son más susceptibles a contraer enfermedades.
Tienen dificultades para pasar la invernada.
Ineficiencia en la pecorea, es decir, abejas haraganas.
La presencia de la cría libera feromonas que estimulan la recolección de polen. Como las crías consanguíneas son retiradas antes de los tres días, producen estímulo que hace que las obreras pecoreadoras recolecten el polen, que no es consumido ya que este es utilizado por las larvas mayores de tres días. Esta es una de las consecuencias del bloqueo con polen en colmenas con reina con apareamientos consanguíneos.
Con menos pecoreadoras deben recolectar polen como si fuera una colonia normal, por lo tanto son menos las pecoreadoras que pueden dedicarse a la colecta de néctar.
A toda colmena que presente síntomas de cría salteada, conviene sustituirle la reina. Estos son los casos de excepción en la determinación del índice de ingreso de polen en la piquera. A pesar de tener un alto índice de ingreso de polen, no tienen una buena reina.
REDUCCIÓN DE RIESGOS
Por lo explicado, es sencillo darse cuenta que la consanguinidad dentro del
colmenar es sumamente perjudicial, ya que al elevar el número de reinas y
zánganos hermanos aumenta la posibilidad que se sumen alelos iguales llegando el
caso de superar hasta un 50% de nacimientos de machos diploides, por lo que la
colmena no avanzará ya que no habrá nacimientos de obreras.
Existen algunas técnicas para reducir el riesgo de consanguinidad en la cría de
reinas; algunas de las formas más sencillas son:
Trabajar con más de una línea genética, es decir tener más de una madre.
Intercambiar material con otros productores apícolas confiables.
Nunca criar y fecundar en el mismo apiario, es decir tener un
lugar para la cría y otro
para los núcleos de fecundación.
¿Cómo evitar el parentesco con
solo 3 (Tres Gametos)?
Normalmente encontramos en la literatura especializada de que hay necesidad de
centenares de enjambres para evitar el riesgo del parentesco. De hecho si la
apicultura que sea practicada sin planificaciones no serán centenares y ni miles
de enjambres que impedirán eventuales consanguinidades que podrían in-viabilizar
hasta un 50% de la postura de las REINAS.
En teoría sería posible evitar el parentesco con sólo 03 (tres) GAMETOS: dos
para la reina y más uno para la espermateca - para mantener indefinidamente un
enjambre sin que este se extinga y sin que se inviabilicen sus crías. (Ver a
finales de este Capítulo.
Así el apicultor auxiliado por los EQUIPAMIENTOS DE INSEMINACIÓN - para reducir
trabajos - podría mantener indefinidamente sin consanguinidad una colonia y
usando los zánganos que nazcan dentro de la misma sin la necesidad de tener que
mantener centenares de enjambres y de cosas del tipo SELECCIÓN MASAL que es el
próximo ítem será abordado.
Para facilitar la comprensión hagamos de cuenta que la REINA inicial fuera una
CÁRNICA ITALIANIZADA (“K1I1”) y fecundada por zánganos NÓRDICOS (“Na1” = APIS
MELLÍFERA SYLVARUM) de las rarísimas TRIBUS amarillentas =“K1I1-Na1”. El zángano
CÁRNICO (“K1”) es bastante oscuro y vamos a llamarlo de “negro”. El NÓRDICO de
la TRIBU mencionada (“Na1”) tiene uno o dos anillos del abdomen amarillentos y
el restante “negro” como el Cárnico. El ITALIANO (“I1”) es anaranjado y bien
claro. Son colores bien distinguidos y facilitarían la planificación.
Los zánganos que se utilicen serían siempre los nacidos en la propia colmena y
no ocurriría el INCESTO (*) como superficialmente podría aparentar.
Observación: aquí en este ejemplo están siendo creados zánganos que se reconocen
con toda la facilidad. En la práctica no es nada fácil – como ejemplo -
distinguir un CÁRNICO de un africano de las A. M. SCUTELLATA si el europeo no
fuere muy negro.
|
|
Si la PRINCESA nace oscura, sin embargo con tono de amarillo en el 1º anillo del abdomen - como la del recuadro superior de la derecha de la Ilustración - entonces sería una “K1Na1” (Cárnica Nordicizada) y los zánganos que sean usados en una INSEMINACIÓN ARTIFICIAL serían los ITALIANOS (“I1” = anaranjados y bien claros); |
|
|
Si nace una bien amarillenta (como la del recuadro inferior de la derecha de la Ilustración), es señal de que es “I1Na1” (Italiana Nordicizada) y los zánganos adecuados serían los bien oscuros (“K1” = CÁRNICOS). |
Con el mismo raciocinio y ojo de apicultor el enjambre podría
ser mantenido indefinidamente siempre usando los propios zánganos nacidos dentro
de esta colmena y sin registrarse ningún fallo en las crías. No se sabe por
cuanto tiempo esto sería posible, sin embargo experiencias análogas están siendo
hechas ya casi un Siglo. (Claudio Mikos).
Es importante notar que en una colmena como esta - La del Gráfico - nacen un 50%
de los zánganos CÁRNICOS (“K”) y un 50% de ITALIANOS (“I”). Sería un error
afirmar que ellos son hermanos! (*). Puede haber algún intercambio de GENES,
pero no tendría la capacidad de causar los males de la consanguinidad:
inviabilizar parte del desove de una reina.
Nota: ocasionalmente pueden aparecer otros casos de inviabilidad del desove
donde esta no llega a prosperar por problemas de otra índole como hambre,
insuficiencia de polen o defectos mismos en la reina.
En el caso de mantener BANCOS GENÉTICOS de una sólo raza la situación es más
compleja – pueden no existir colores tan contrastantes - y entonces son usados
diversos artificios. Pueden ser anotados los pequeños detalles perceptibles en
las reinas y en los zánganos como una mayor o menor presencia de vellos o sus
pequeñas variaciones en el color tendiendo para el gris o para el marrón,
zánganos con más o menos presencia del color amarillo o anaranjada, pintas,
acastañados en las partes laterales del abdomen, etc... Y sI ni esto FUERA
posible debido a un patrón muy estable, las PRINCESAS son fecundadas con el
esperma recolectado de un único zángano y aquellas que no presentaran problemas
de viabilidad en las crías pasan a ser REINAS MATRICES. En la base de la
coincidencia se escapa del parentesco (Claudio Mikos).
Las ventajas y las desventajas de la endogamia
Inbreeding o Acoplamientos entre parientes se puede considerar como la piedra
angular de la selección genética. Es el método imprescindible de intensificar,
de fijar y de estandardizar las características deseables y al mismo tiempo
expulsar los factores no deseados. La endogamia se emplea en todas las formas de
criar en el mundo animal y de la planta. De hecho, en plantas la
autopolinización es la forma más intensiva de endogamia. Por otra parte, en la
cría de abejas en la naturaleza esta práctica es evitada para prevenir los
efectos negativos de la endogamia . Esto se demuestra claramente por los
acoplamientos múltiples y porque los zánganos se aparean muy lejos de su colmena
hasta diez kilómetros.
Una experiencia práctica demuestra que el resultado más serio de la endogamia es
repetidamente otra vez, la pérdida progresiva de vitalidad. Esta pérdida de
vitalidad afecta todas las actividades esenciales de las abejas e incluso
amenaza la misma existencia de muchas colonias. Las pérdidas devastadoras sobre
las cuales oímos tanto son debidas, en gran parte si no enteramente, a esta
pérdida de vitalidad. Es una deficiencia insidiosa e ilusoria que se acentúa
siempre principalmente en las condiciones climáticas desfavorables contra las
cuales una constitución debilitada no tiene ninguna resistencia. La carencia de
la vitalidad se acentúa también una capacidad reducida de multiplicar la cría,
la inhabilidad para la autodefensa y sobretodo en una susceptibilidad creciente
a la enfermedad. Sin duda en la crianza de la abeja es un requisito
indispensable el control para evitar los acoplamientos entre parientes
consanguíneos “Endogamia” La experiencia ha demostrado que sin este cuidado
incluso las capacidades más productivas de abejas se pueden arruinar en algunas
generaciones.
Cuando se cruzan dos individuos de distintas razas de la misma especie la
progenie normalmente tiene mucho mas vitalidad que cualquiera de los dos padres,
a este hecho se lo denomina heterosis o vigor híbrido. Este cruzamiento da lugar
a muchos mas genes que llevan diversos alelos. El apareamiento de padres sin
relación da lugar a muchos mas genes con alelos diversos o HETEROSIGOTICOS. Un
aumento generalizado de la heterosigosis es responsable de producir heterosis.
El estado opuesto es cuando los genes llevan dos alelos iguales. Estos
organismos serían homocigóticos con una notable reducción de la heterosis.
Una reducción de la heterosis ocurre con la endogamia o cruzamiento entre
parientes, mientras que el porcentaje de genes homocigóticos aumenta es menor el
vigor híbrido. Esto da lugar a: Una pérdida inesperada de vitalidad, inactividad
de la colonia, pérdida de resistencia a la enfermedad, disminución de la
producción y menor longevidad de la abeja en invierno.
Bibliografía:
-"La consanguinidad en las abejas" por Martín Braunstein
- Principios de selección: Apinetla
- Crianza y genética de las abejas de la miel Por: Juan R. Harbo y
Thomas E. Rinderer1
- Principios de las genéticas de la abeja Por: Tom Glenn en la
reunión de EAS, Universidad Agosto De 2002 De Cornell
- Genética y Evolución de Claudio Mikos
- Crianza de la abeja del Hermano Adán
- Malcolm T. Sanford Edificio 970, caja 110620 Universidad de la Florida
Gainesville, FL 32611-0620 Teléfono (904) 392-1801, FAX del exterior 143:
904-392-0190 http://www.ifas.ufl.edu/~entweb/apis/apis.htm Internet address:
MTS@GNV.IFAS.UFL.EDU©1992 TA Sanford “todos los derechos reservados
- Antonio José Manrique Investigador. FONAIAP-Gerencia General. Actualmente
cursando estudios de Doctorado en Genética de Abejas. Universidad de Sao Paulo,
Ribeirao Preto. Departamento de Genética. Brasil.
- Trasmisión de las características hereditarias. (anónimo).
Orlando Valega
Productor apícola de Apícola Don Guillermo
Email: apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
| Realización : Gilles RATIA Actualizado el : 17/03/01 APISERVICES - Copyright © 1995-2007 |
Alto de página |