URUGUAY

La apicultura uruguaya en estado de alerta ante riesgo de contaminación de colmenas


Se realizó recientemente en Paysandú un encuentro regional de carácter abierto sobre apicultura, con participación de productores, técnicos y otros actores del sector, que en los últimos tiempos se ha dinamizado marcadamente en virtud de la sustancial mejora de la rentabilidad.Sobre los temas tratados en el evento, dialogamos con el Ing. Agr. Mauro Nocito Rodríguez, gerente comercial de la cooperativa CALAPIS.

22/01/2004

— En la reunión se abordaron aspectos del mercado internacional de la miel ¿Podría citar algunos?

— «Una de las novedades del mercado mundial es el ingreso de miel de la República Popular China a Estados Unidos, con efectos removedores de alcance mundial.
La miel china está siendo vendida con certificados de análisis de laboratorio y es importada por empresas de ese país instaladas en Estados Unidos.. Se llega a pagar 1.600 dólares la tonelada en boca de envasadora.
Por otra parte, está prevista para el año 2004 la entrada de miel china a Europa.
A pesar de los reparos que, en materia de calidad, se le formulan a la miel de ese origen, la explosión productiva no dejará de representar una amenaza importante para las exportaciones de miel uruguaya».

— No habrá estado ausente de las deliberaciones lo concerniente a la calidad.

— «Por supuesto, es un tema vital para el sector. Se nota un gran incremento de los controles de calidad, mediante técnicas muy sofisticadas. Mieles que antes eran consideradas de calidad, hoy, por los controles inflexibles a las que son sometidas, ya no gozan de la misma reputación»

— ¿De dónde surge la principal amenaza?.

— «Los controles ponen especial énfasis en defectar residuos de productos químicos. Durante muchos tiempos podía decirse que las mieles de nuestra región estaban exentas de ese riesgo y que los casos positivos eran aislados. Hoy se sabe que en la Argentina existen problemas serios, en gran parte originados por los tan temidos Nitrofuranos».

— ¿Qué son?

— «Se trata de un antibiótico utilizado durante mucho tiempo como bactericida en la ganadería y en la avicultura, prohibido desde hace años a causa de los efectos cancerígenos. Se presume, aunque sin seguridad, que está presente en algún producto de venta libre en la Argentina, donde habría sido encontrado en suplementos proteicos y vitamínicos administrados a las colmenas.»

— Uruguay debe estar prevenido por un eventual contagio.

— «Ni que hablar. Sucedió en el pasado con la Varroa, vulgarmente denominado piojillo, y Loque americana, una bacteria destructiva.
Ante el problema de los Nitrofuranos es indispensable extremar la rigurosidad de los muestreos. Como en el Uruguay todavía no se dispone del equipamiento apropiado, se envían muestras a laboratorios alemanes de gran prestigio».

— ¿Qué recomendaciones prácticas encarecería a los apicultores uruguayos?

— «Primero, no prestar su número de registro a nadie, por más amigo que sea, porque está coprometiendo su viabilidad como apicultor.
Segundo, no se debe mezclar mieles de orígenes distintos, no vender tanques o fracciones de tanques para evitar que los acopiadores mezclen partidas de varias procedencias.
Habrá que pensar en el objetivo de lograr precios diferenciales por calidad certificada, pero para eso todo debe comenzar en el correcto manejo de la colmena, en el uso de insumos probados.
Lamentablemente, hay pocos productos veterinarios registrados y no todos los que se los que se ofrecen en el mercado cuentan con una sólida garantía que los respalde.
Para el Uruguay es fundamental fortalecer y preservar la imagen de «país natural» desde el punto de vista apícola. Si en eso fallamos, pagará un costo enorme un sector que en la zafra pasada reportó ingresos por 20 millones de dólares. Es mucha plata».

— ¿Cómo visualiza la evolución de la apicultura nacional?

— «Durante muchos años vivimos las mejores temporadas de la historia, con precios que superaron las expectativas, en gran parte debido a problemas de otros países productores.
Pero las vacaciones se terminaron y tenemos que trabajar muy tenazmente y con inteligencia para lograr un producto impecable, demandado y apetecido por los clientes del exterior.
Recordemos siempre que la miel es un producto que sale directamente desde la etapa del envasado hasta la rebanada de pan del consumidor.
Insisto, es clave la pregunta que debe hacerse un apicultor antes de usar un agroquímico: ¿esto es bueno o malo para mi colmena, para mis clientes y, por extensión, para las aspiraciones de tener una buena ganancia al final del proceso?»